Últimas tendencias en Tuning

Últimas tendencias en Tuning

Más allá de las tendencias impuestas en los estilos, el tuning se ha convertido en una especialidad donde los avances materiales y de equipamiento se producen cada vez con mayor rapidez. Los presentan constantemente nuevas soluciones, a menudo nacidas en programas informáticos, en lo que supone una continua búsqueda de materiales más ligeros, duraderos y baratos.

Todo es modificable

El pitado y el decorado de la carrocería sólo es el comienzo de la transformación que los coches experimentan cuando sufren el proceso de tuneado. Hasta el elemento más mínimo de un vehículo es susceptible de ser alterado: lunas tintadas, cubiertas de retrovisores, llantas, remaches, capós, tubos de escape, motor, equipos, ordenadores, televisiones, frigoríficos, etc…

Qué se busca

En la actualidad, los principales elementos que atraen la creatividad en el mundo de los coches son los catalizadores y tubos de escape, las suspensiones, las llantas, los equipos de audios y la potencia del motor. El acero inoxidable y los cromados son los más utilizados en los dos primeros elementos. En el terreno de las suspensiones las ajustables son las que más éxito tienen, puesto que facilitan la circulación. Pero ninguna de esas opciones es tan necesaria como un cambio de llantas, indispensable para dar por tuneado un coche. Lo mismo ocurre con los equipos de sonido. En cuanto al motor, más allá del óxido nitroso, el mundo del tuning trabaja en mejorar los rendimientos del mismo a través de las entradas de aire y de los filtros de carbono.

Tuning Digital

Con la crisis arrasando la economía, el sector del tuning ha tenido que reinventarse y apostar por técnicas que hasta hace poco no estaban muy extendidas entre sus seguidores. El tuning digital, basado en software informático, ha supuesto la solución más eficiente para crear e imaginar la perfección en todo tipo de coches, ya sea trabajando sobre el propio modelo de coche o sobre otros que no están al alcance de determinados bolsillos. Rhinoceros 3D es la opción más profesional, ya que permite trabajar sobre estructuras en tres dimensiones, y Photoshop, la herramienta más asequible.

Imagen de lassedesignen – Fotolia